Los padres de Eli lo describen como un niño burbujeante de un año. Siempre está lleno de risas y sonrisas, despertando una alegría en sí mismo y en los demás que no pueden dejar de admirar.
Con otros ocho hermanos en casa, Eli siempre tiene a alguien con quien jugar fuera. Esta es su forma favorita de pasar el día. Su familia también incluye a su gato, su perro y su poni. Cuando Eli no está disfrutando de sus canciones favoritas o estrechando lazos con sus hermanos, se le puede encontrar chapoteando en la piscina local. Él
ya ha desarrollado un amor por el agua, encontrando una pasión
para nadar. Eli sigue progresando mental y físicamente. Hace poco se sentó solo por primera vez, lo que supuso un gran hito.
Eli está decidido a conquistar su próximo objetivo: ¡aprender a andar! A Eli le han diagnosticado síndrome de Down y nunca deja de sorprender a quienes le rodean. Siempre está mostrando a los demás todo lo que es capaz de conseguir.