la chica sonríe

Haidyn J, 10 años

Fotografía de Eva Higgins (2025)

Desde el principio, Haidyn estuvo lista para hacer una entrada memorable en el mundo. Apodada cariñosamente la “Diva” cuando aún estaba en el útero, estaba decidida a hacerse notar. Con sólo 24 semanas de gestación, ya brillaban los signos de su fuerte personalidad. A pesar de los esfuerzos de múltiples especialistas, llegó a las 29 semanas, pesando sólo un kilo. Incluso siendo una diminuta bebé prematura y diagnosticada de trisomía 21, demostró una increíble capacidad de recuperación: a las tres semanas ya no recibía oxígeno, se sacó tres veces su propia sonda de alimentación y se dio la vuelta sola. Las enfermeras de la UCIN la reconocieron rápidamente como una pequeña luchadora de carácter fuerte y descarado.

Ahora, a sus 10 años, Haidyn prospera como una niña vibrante y segura de sí misma que aporta risa y energía a todo lo que la rodea.

Haidyn es la menor de tres hermanos, y sus hermanas tienen ahora veintitantos años, por lo que ocupa un lugar único y muy apreciado en su familia. El viaje ha traído su cuota de desafíos, especialmente con la comunicación. Debido a las limitaciones del habla, la familia adoptó nuevas herramientas y estrategias, como el lenguaje de signos americano, las tarjetas con dibujos y las aplicaciones de comunicación. Han colaborado estrechamente con los educadores para adaptar el Plan Educativo Individualizado (IEP) de Haidyn a su estilo de aprendizaje, asegurándose de que su experiencia académica sea tanto de apoyo como de empoderamiento. La vida de la familia se ha reorganizado cuidadosamente para centrarse en las necesidades y el potencial de Haidyn.

La personalidad de Haidyn es contagiosa. Es habladora, divertida y profundamente empática. No conoce a extraños, sólo a futuros amigos. En una sala de espera durante una reciente visita al médico, cantó y bailó para los pacientes ancianos, recibiendo aplausos de agradecimiento. Mientras le ponían la vacuna COVID, consoló a niños mayores que estaban asustados. Ya sea en la escuela, en la iglesia o en actos comunitarios, Haidyn es una cara conocida por sus abrazos y su corazón. Incluso en los festivales, los agentes de policía y los miembros de la comunidad la saludan con calidez y emoción.

Le gusta bailar, escuchar música y darse un capricho con las patatas fritas de McDonald’s. Haidyn ha inspirado a sus hermanas a ser más valientes y compasivas, y mantiene a su madre joven de corazón. Su familia cree apasionadamente que los niños con síndrome de Down son ángeles de Dios, destinados a repartir alegría. Haidyn tiene el raro don de convertir cualquier espacio en uno más luminoso, simplemente siendo ella misma.

Family Connection de Carolina del Sur proporciona servicios y recursos a las familias que tienen un hijo con una discapacidad o una necesidad sanitaria especializada. Desde 1990 hemos atendido a más de 100.000 familias y hoy nuestros servicios son más necesarios que nunca. Nos centramos en el apoyo entre padres, la orientación para navegar por el complejo sistema sanitario y la ayuda con las reuniones escolares y los planes de educación especial.