Ángel, también como AJ, tiene un nombre que realmente le va. Descrito por su madre como su hijo milagro, el viaje de AJ ha estado lleno de fuerza, perseverancia y alegría. Su presencia ilumina todas las habitaciones y su sonrisa tiene una forma de llegar a los corazones de quienes le rodean.
AJ nació con complejidades médicas y utiliza una silla de ruedas. Es un niño despreocupado y feliz al que le encanta ver el fútbol y YouTube en su iPad. Observador reflexivo y con una gran personalidad, su alegría es contagiosa. Uno de los momentos de mayor orgullo para su madre se produjo hace poco cuando, tras años sin hablar, levantó la vista y le devolvió el saludo a un vecino. Fue un pequeño momento que conllevó tanto significado y una prueba del crecimiento, la conexión y la capacidad de sorpresa de AJ.
El viaje para este niño y su familia ha sido a veces todo un reto. Navegar por la accesibilidad, conseguir la asistencia adecuada y gestionar las complejas necesidades de un niño médicamente frágil puede resultar abrumador. La madre de AJ ha encontrado la fuerza en el apoyo que ha recibido. Ha marcado la diferencia en los momentos más difíciles, ayudándola a sentirse un poco menos sola y más capaz de abogar por su hijo.
La historia de AJ es la de una fuerza silenciosa. Aporta paz y plenitud a su familia, una pieza del rompecabezas que ni siquiera sabían que les faltaba. Su madre espera que el mundo vea a AJ como ella lo hace: por su luz, su amor y el potencial infinito que vive en él.
Family Connection de Carolina del Sur proporciona servicios y recursos a las familias que tienen un hijo con una discapacidad o una necesidad sanitaria especializada. Desde 1990 hemos atendido a más de 100.000 familias y hoy nuestros servicios son más necesarios que nunca. Nos centramos en el apoyo entre padres, la orientación para navegar por el complejo sistema sanitario y la ayuda con las reuniones escolares y los planes de educación especial.