Esta guía práctica está diseñada para ayudar a los cuidadores de niños a mantener conversaciones reflexivas y eficaces con los padres cuando surgen preocupaciones sobre el desarrollo. Describe cómo preparar y estructurar estas conversaciones de forma respetuosa y solidaria, haciendo hincapié en la importancia de la privacidad, la planificación y la comunicación clara. La guía anima a los proveedores a empezar por los puntos fuertes del niño, utilizar observaciones objetivas vinculadas a los hitos del desarrollo e implicar a los padres mediante preguntas abiertas que promuevan la colaboración en lugar de la alarma.
El recurso también ofrece consejos concretos para mantener la confianza y la profesionalidad, como evitar etiquetas o diagnósticos, practicar la escucha activa y terminar las conversaciones tranquilizando y con un plan claro. Proporciona a los proveedores orientación sobre los pasos siguientes, incluido cuándo y cómo poner en contacto a las familias con los pediatras, los servicios de intervención temprana, las evaluaciones preescolares y los apoyos comunitarios. En general, este documento constituye una valiosa herramienta para que los profesionales de la primera infancia aborden con confianza las preocupaciones al tiempo que fomentan asociaciones positivas con las familias.
