Cuatro chicas van al colegio cogidas del brazo.

El inicio de un nuevo curso escolar puede traer consigo ilusión, incertidumbre y muchas preguntas, especialmente para las familias de niños y jóvenes con discapacidad o con necesidades sanitarias. Un poco de planificación, una comunicación temprana y el apoyo del equipo del centro educativo pueden contribuir a que la transición sea más fluida. Tanto si su hijo o hija comienza la escuela primaria, está atravesando la adolescencia o se dispone a ingresar en la universidad, estos consejos pueden ayudar a su familia a comenzar el año sintiéndose preparada y bien informada.  

Planes de Educación Individualizados (IEP) y Planes 504 

El acrónimo IEP son las siglas de Programa Educativo Individualizado(IEP), un documento escrito que describe el programa educativo diseñado para satisfacer las necesidades individuales de un niño. Todo niño que reciba educación especial debe contar con un IEP. El IEP tiene dos objetivos generales:

– establecer objetivos de aprendizaje para su hijo

– para indicar los apoyos y servicios que el distrito escolar proporcionará a su hijo.

Otros alumnos pueden acogerse a un Plan 504. Este plan garantiza que un niño con una discapacidad identificada conforme a la ley reciba adaptaciones que aseguren su éxito académico y su acceso al entorno de aprendizaje.

Revise el IEP o el Plan 504 de su hijo antes de que comience el curso escolar y asegúrese de comprender los servicios, el apoyo y las adaptaciones que incluye. Preséntese a los profesores de su hijo y comparta información práctica sobre lo que le ayuda a aprender, a comunicarse y a sentirse a gusto en el aula.  

No espere a que surja un problema para iniciar la conversación. Establecer una comunicación desde el principio puede ayudarles a usted y al equipo educativo de su hijo a colaborar a lo largo de todo el año.  

Comprender el PEI de tu hijo

Conceptos básicos del PEI

Planes de asistencia sanitaria personalizados 

Es posible que algunos alumnos necesiten un Plan de Atención Sanitaria Individualizado (IHP) para atender sus necesidades médicas durante la jornada escolar.

Si su hijo toma medicación en el colegio o necesita asistencia sanitaria, póngase en contacto con la enfermera del centro antes de que comiencen las clases. Los requisitos varían, y es posible que el colegio necesite una autorización o documentación por parte del profesional sanitario de su hijo.  

Por ejemplo, un alumno que toma un medicamento de acción prolongada para el TDAH por la mañana puede que también necesite una dosis de refuerzo antes del almuerzo. Es posible que el padre, la madre o el tutor tenga que entregarlo directamente en el colegio y cumplimentar la documentación necesaria. Planificarlo con antelación puede ayudar a evitar retrasos una vez que comience el curso.  

Obtenga más información sobre los planes de asistencia sanitaria

Consejos escolares en función de la edad

Escuela primaria: Conozca a los orientadores y a los trabajadores sociales de su centro. Es posible que dirijan grupos reducidos (con el consentimiento de los padres o tutores) que ayuden a los alumnos a afrontar situaciones como la muerte de un familiar, el divorcio, el duelo, el acoso escolar, la ira o el control de las emociones. Además, pueden ser miembros valiosos del equipo de apoyo de su hijo a lo largo del curso escolar.  

Educación secundaria y bachillerato: Los alumnos comienzan a adquirir mayor independencia durante la educación secundaria y el bachillerato, con nuevas opciones relacionadas con los clubes, las actividades, las amistades y otras experiencias. Esa creciente independencia es importante, pero en ocasiones puede hacer que los padres y cuidadores se sientan al margen.  

Cree ocasiones periódicas para hablar sobre horarios, transporte, expectativas y actividades en el colegio. Estas conversaciones no tienen por qué ser siempre formales: un trayecto en coche, una comida o una breve charla pueden ayudarle a mantener el contacto, al tiempo que permiten que su hijo o hija se implique más.  

Descargue nuestra hoja de consejos para la educación secundaria 

Universidad: En la universidad, son los propios estudiantes quienes deben tomar la iniciativa a la hora de solicitar adaptaciones y reclamar el apoyo que necesitan. Tenga en cuenta que el Plan de Educación Individualizado (IEP) de la enseñanza primaria y secundaria (K–12) no es válido en la universidad. Los estudiantes deben comunicar su discapacidad y ponerse en contacto con la oficina de accesibilidad o de recursos para personas con discapacidad de la universidad (el nombre de la oficina varía según la institución).  

Los requisitos de documentación también varían, por lo que se recomienda a los estudiantes que se pongan en contacto con la oficina con antelación para informarse de lo que se necesita. Las universidades siguen ofreciendo adaptaciones y apoyo, pero para poder acceder a ellos es necesario que el estudiante inicie el proceso.  

Más información: La transición a la edad adulta

Cómo gestionar la ansiedad 

Los objetos antiestrés y las herramientas sensoriales pueden ayudar a algunos alumnos a controlar la ansiedad, pero también es importante identificar a un adulto de confianza al que su hijo pueda acudir cuando necesite apoyo adicional. Esa persona puede ser un profesor, un orientador, la enfermera del centro o cualquier otro miembro del personal con el que su hijo se sienta a gusto.  

Uno de los padres nos ha contado que su hijo coloca una carpeta roja sobre el pupitre cuando su ansiedad alcanza un nivel tal que necesita un descanso. De este modo, se indica discretamente al profesor que el alumno debe seguir el plan acordado, sin tener que explicar lo que le está pasando delante de toda la clase ni llamar la atención de los demás alumnos.  

Si desea establecer un sistema similar, hable con el profesor de su hijo y con los responsables del centro con antelación. Entre todos, decidan cuál será la señal, adónde podrá ir su hijo y cómo volverá al aula cuando esté preparado.  

Noches de puertas abiertas 

Para algunos alumnos, las jornadas de puertas abiertas y las veladas para conocer al profesor pueden resultar abrumadoras. Considere la posibilidad de ponerse en contacto con el profesor de su hijo para solicitar una visita individualizada en su lugar. Una visita más tranquila puede dar a su hijo tiempo para explorar el aula, familiarizarse con el espacio y empezar a conocer al profesor; además, le brinda al profesor la oportunidad de conocer mejor a su hijo.  

Consejos para mantener una actitud positiva 

Algunos consejos de un orientador: 

  • Practique el diálogo interno positivo con su hijo o joven. Ayúdeles a identificar los puntos fuertes y las cualidades que pueden aprovechar de cara al nuevo curso escolar.  

  • Cree una lista de reproducción motivadora para escuchar antes de ir al colegio —o durante la jornada escolar, si está permitido—. Incluya una mezcla de sus canciones favoritas y música alegre. Consejo para los padres: ¡Esto también es estupendo para los adultos!  

  • Ayude a su hijo a encontrar un lugar tranquilo al que pueda acudir si necesita un descanso durante el día. Puede ser la enfermería del colegio, el despacho de un orientador o cualquier otro espacio habilitado para ello. Coordine con el colegio con antelación para que tanto su hijo como el personal correspondiente conozcan el plan.  

  • Incluya juguetes antiestrés u otras herramientas sensoriales en la mochila de su hijo. Consulte con el profesor cuáles son las normas del aula y cómo se pueden utilizar estas herramientas sin interferir en el aprendizaje.  

«Family Connection» está aquí para ayudarle 

La vuelta al colegio puede traer consigo ilusión, incertidumbre y muchas preguntas. Si tiene un hijo con una discapacidad o con necesidades sanitarias, Family Connection of South Carolina puede ofrecerle información, recursos y apoyo por parte de padres que han pasado por una experiencia similar.  

Solicite asistencia en línea
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Para español: 1-888-808-7462